
Las teorías del decrecimiento, que se iniciaron en los setenta, retoman fuerza hoy en día actualizando y expandiéndose, atrayendo a cada vez más activistas e intelectuales. Aunque debemos decir que no es la primera vez que una crítica al crecimiento y al capitalismo consigue cotas de visibilización importantes, de hecho, desde hace décadas y especialmente en el ciclo de movilizaciones de las huelgas feministas (iniciado entre 2017 y 2018), el feminismo logro posicionar con fuerza la critica a otra de las bases fundamentales del capitalismo: la invisibilizarían y precarización del trabajo reproductivo, imprescindible para sostener la producción capitalista. “Si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras”, ¿os acordáis? Una crítica, analizada extensamente por la economía feminista, que resuena y se refuerza con las teorías y luchas decoloniales y antirracistas que evidencian la permanencia de lógicas de acaparamiento coloniales como sostén básico del capitalismo, así como la división racial y sexual de la fuerza de trabajo como vía para profundizar la explotación.
Convencidas, por tanto, de la importancia de las genealogías, de recordar de dónde venimos, y no empezar de cero cada vez, así como de la necesidad de los diálogos y el potencial de construir análisis y propuestas desde miradas diversas, comenzamos un proceso de reflexión sobre la posibilidad de contagio mutuo entre el decrecimiento y los feminismos y ecofeminismos. ¿Puede ser el decrecimiento una alternativa ecofeminista?
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Martí Comas,Júlia (2025). Decrecimiento ecofeminista. Desacelerar para recuperar la vida. Observatorio de la Deuda en la Globalización.

